ARGENTINA: La pelea política detrás de la pueblada de Baradero


Los incidentes y marchas en la localidad bonaerense luego de la muerte de dos adolescentes, hicieron que el gobernador Scioli denunciara la existencia de “agitadores políticos” que empujaron el conflicto social. Mientrsa que el Concejo Deliberante local, presidido por Unión Pro, impulsa la suspensión del intendente kirchnerista Aldo Carossi.

La Política Online 

Marcha de vecinos realizada hoy en el centro de Baradero.

Baradero, una localidad perteneciente a la segunda sección electoral de la provincia de Buenos Aires, que fue noticia por la conflictiva situación social desatada por la muerte de dos adolescentes, sería otro escenario más de la guerra de trincheras entre el kirchnerismo y Unión Pro, el partido de Francisco De Narváez.

Es que luego de los incidentes que incluyeron el incendio de la Municipalidad y otros edificios del pueblo, motivados por el choque entre una moto en la que viajaban dos adolescentes y un automóvil de la dirección de Tránsito de la municipalidad que los perseguía por no llevar casco, el clima de tensión y de caos dejó entrever su trasfondo político.

La oposición, que tiene una amplia mayoría en el Concejo Deliberante y es presidida por Unión Pro, se unió contra el intendente kirchnerista Aldo Carossi y podría suspenderlo mañana a través de una comisión investigadora, amparándose en el artículo 249 de la Ley Orgánica de las Municipalidades.

El intendente de Baradero, Aldo Carossi

 

Agitadores

Del lado de enfrente, fue el propio Scioli quien dijo hoy que entre la multitud que provocó desmanes durante el domingo, había “agitadores políticos”.

En tanto que Ricardo Casi, el intendente de Colón (también de la segunda sección electoral), dijo a La Política Online que “instigadores hay siempre” en estos conflictos, pero que Carossi se va a levantar y superar el difícil momento que atraviesa.

El presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Elmer -de Unión Pro-, también dijo esta mañana que en los incidentes había participado un grupo de agitadores y que “habría que investigar a fondo si hay algún interés particular de algún grupo político”.

Pero curiosamente, la única diputada provincial de Unión Pro de la segunda sección salió al cruce de las acusaciones del gobernador y señaló que el hecho de que Scioli “hable de infiltrados, es admitir que se encuentra superado por los acontecimientos”.

“No sabe como afrontar los problemas, y repite los mismos argumentos que utilizó cuando hubo una pueblada similar en Wilde, tras la muerte de una persona”, indicó Monzón.

La Política Online se comunicó con fuentes del gobierno de Scioli para saber a qué sector apuntaban los dichos del primer mandatario bonaerense, pero esa información se halla en absoluta reserva.

Desde la Gobernación se limitaron a decir a La Política Online que el gobierno realizó cuatro pasos para resolver el conflicto en Baradero. El primero fue enviar a la policía para garantizar la paz social. El segundo fue facilitarle pruebas del caso al fiscal que investiga la muerte de los adolescentes.

Luego le pidieron al intendente Carossi que garantice los servicios públicos y el funcionamiento de comedores, escuelas y hospitales, y recién por último iniciaron una investigación sobre los desmanes acaecidos el domingo. 

Duelo seccional

Como pudo saber LPO, la suspensión de Carossi podría atraer la atención sobre el municipio de los caudillos de la segunda sección: el diputado nacional José María Díaz Bancalari, y su histórico rival, el Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Eduardo Di Rocco.

Es que los intendentes de los municipios de esta sección reportan a uno y a otro, pero Carossi es uno de los pocos que se mantuvo al margen de la pelea de larga data y su salida podría propiciar una disputa de los dirigentes nacionales por controlar la intendencia.

Las fuentes dijeron a este medio que hasta que no se haga la presentación judicial en contra de los “agitadores”, no van a dar nombres ni mencionar sobre a qué sector político pertenecen. Sin embargo, como pudo saber este medio, la mira estaría puesta en Unión Pro.

No pasa inadvertido que el propio Elmer fue el principal promotor del pedido de suspensión de Carossi. Es que el sector justicialista al que pertenece vería una oportunidad inmejorable para destronar al carossismo, que está en el poder en Baradero desde 1991.

El padre del actual intendente fue Pedro Carossi, que gobernó desde ese año hasta su fallecimiento en el año 2000. Carossi fue reemplazado por Roberto Montesanti, de su misma línea –en la actualidad está enfrentado con Aldo Carossi-. Pero Montesanti fue electo diputado provincial en 2005 y reemplazado por el actual intendente, que revalidó su situación en las elecciones de 2007.

Es decir que desde hace casi 20 años que mantuvo la mayoría en el Concejo, situación que se revirtió tras las pasadas elecciones legislativas y que puede costarle caro al jefe comunal.

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