Con el Cordobazo la clase obrera empezó a romper con el peronismo


el cordobazo

por  Toti Pasman

Pablo Pozzi es historiador, es investigador en torno al movimiento obrero en la Argentina después de 1945 y hace unos años reside en Córdoba. Todos esos datos no serían nada si no se tratara de un compañero que regularmente acepta ser parte del DEVENIR y al que esta vez

Las cosas ocurren en un tiempo y en un lugar. Y aunque los repudios populares a la dictadura de Juan Carlos Onganía tuvieron también otras sedes que antecedieron y sucedieron al Cordobazo, aquella revuelta del 29 de mayo de 1969 en la capital mediterránea resulta un hito insoslayable en la agenda de la historia de las rebeliones latinoamericanas.

La conjunción obrero-estudiantil de la movilización que enfrentó y venció a la represión y logró tomar el control de la ciudad, es una referencia local al romántico Mayo Francés del 68 pero, más aún, significó una respuesta genuina a la burocracia sindical que negociaba con el gobierno militar y terminó poniéndole punto final a la tiranía sin plazos con que soñaba Onganía.

La Córdoba industrializada gracias a las represas construidas por el radical Sabattini, a la fábrica de aviones instalada por Perón y al arribo de automotrices trasnacionales, se integró a la todavía latente tradición combativa de un estudiantado que medio siglo antes logró la Reforma Universitaria y esos cauces se potenciaron ante el avance de los ajustes militares y gracias a la presencia de dirigentes sindicales clasistas que daban la pelea en las calles y junto a sus compañeros.

Para tratar de entender un poco mejor ese proceso y subrayar sus aspectos salientes, acá va una entrevista que nos concedió Pablo Pozzi

-¿Cómo definiría al movimiento obrero cordobés que impulsó el Cordobazo?

Beba Balvé (filósofa y socióloga) dijo, en su momento, que el movimiento obrero cordobés era "el eslabón más débil del capitalismo". Eso es cierto e implica que por un lado era un zona de industrialización relativamente nueva (la mayoría de las automotrices databan de la década de 1950). Esto quiere decir que había una gran mezcla de obreros de distintos lugares del país, que habían ido a Córdoba buscando trabajo en las nuevas fábricas, con obreros viejos que venían de la industrialización de principios de siglo, con obreros nuevos sin pasado fabril que provenían del campo. Por ejemplo, muchos de los trabajadores que protagonizaron la gesta clasista de SITRAC provenían de zonas rurales pobres de la provincia de Córdoba (Tulumba), de Tucumán y La Rioja, de Bolivia y Perú, y de empleos en el sector servicios (por ejemplo, correos). Esta heterogeneidad inicialmente implica poca capacidad de resistencia y de accionar de conjunto, pero eventualmente gesta un intercambio de experiencias obreras que conlleva un salto en calidad en la lucha de clases. Al mismo tiempo, era una clase obrera con un buen nivel de educación (las escuelas técnicas fabriles de la época eran notables), con pleno empleo, y con mucha relación con otros sectores sociales como por ejemplo el movimiento estudiantil a través de pensiones y comedores compartidos. Por último, el hecho de que fuera una industrialización nueva implicó que las organizaciones sindicales habían crecido mucho en las dos décadas anteriores con lo cual el control burocrático era menor que, por ejemplo, en Buenos Aires o en Santa Fe. Esto permitió el desarrollo de tendencias socialistas o combativas que marcaron el período, valgan los ejemplos de Agustín Tosco (socialista independiente de Luz y Fuerza), Jorge Canelles (comunista de la UOCRA), o Atilio López (peronista combativo de UTA).

-¿Qué papel jugaron las cúpulas sindicales?

Estas fueron rebasadas. Por un lado, convocaron a la movilización en contra de la derogación del sábado inglés (medio día de trabajo por el día completo de sueldo) pero por otro jamás se imaginaron que esto iba a derivar en el Cordobazo.

-¿Qué otros afluentes sociales tuvo el Cordobazo?

En particular sectores medios y medios bajos, además de obreros. Todos recordamos la participación de estudiantes en el Cordobazo, pero también fue muy importante la de vecinos en barrios como Observatorio que apoyaron y refugiaron a los manifestantes, hicieron barricadas y se enfrentaron a la policía. Lo notable del Cordobazo fue que era la primera vez en la historia que la clase obrera acaudilló otros sectores sociales en un enfrentamiento con una dictadura y con el capital.

-¿Cuál fue el rol del accionar del estado represivo en la génesis del Cordobazo?

La dictadura fue sorprendida por los "azos" (desde el Rosariazo y el Cordobazo hasta el Malarguazo y el Casildazo), por lo que la represión fue tardía y desmedida. Cuando enviaron el tercer cuerpo a reprimir en Córdoba, ya la policía se encontraba atrapada en las diez cuadras del centro mientras los manifestantes controlaban las calles de la ciudad. Esto significó que el ejército tuvo que recuperar la ciudad calle por calle, tomando barricadas, enfrentando francotiradores y pedradas. Se combatió durante tres días en las calles de Córdoba y aun hoy no sabemos cuántos fueron los heridos y los muertos. La represión fue absolutamente desmedida, pero también es importante recalcar que los trabajadores se defendieron.

-¿Cuáles fueron las corrientes que se vieron modificadas e influenciadas en sus prácticas a partir del Cordobazo?

Realmente creo que todas. Para todo un espectro de la izquierda y el peronismo se planteó que el Cordobazo marcaba el comienzo de la situación pre revolucionaria, donde lo central era la discusión en torno a las vías para la toma del poder. Un sector muy importante de organizaciones, marxistas y peronistas, opinaba que estas vías eran múltiples e incluían la lucha armada, por lo que se lanzaron a desarrollar lo militar conjuntamente con la organización de masas, y las formas legales de accionar político. En ese sentido, los que plantean que a partir del Cordobazo estas organizaciones sustituyeron a las masas desarrollando un aparato armado, están falseando la realidad (o ignoran lo que ocurrió). Para otros sectores el Cordobazo representó la entrada en escena de la clase obrera de forma autónoma, y por ende se volcaron al trabajo de masas. En todos los casos se dio un crecimiento vertiginoso de las organizaciones que planteaban la revolución socialista. El Partido Comunista, por ejemplo, llegó a tener 200 mil afiliados.

Aquí debemos señalar como muy importante que la clase obrera comenzó a romper con el peronismo y sus organizaciones. No estoy diciendo que dejaron de tener simpatías peronistas, sino abandonaron la conciliación de clases implícita en esa ideología, rompieron con la conducción del movimiento peronista y con la contención que implicaba la burocracia sindical, y se volcaron hacia la izquierda (peronista y marxista) revolucionaria, dando pie por primera vez a una propuesta autónoma de la clase obrera para el país. En este sentido, el golpe de estado de 1976 vino a clausurar este proceso y a afirmar el control conservador y antiobrero del populismo peronista.

-¿Podría pensarse que el Cordobazo fue una expresión de la doctrina que coloca a la clase obrera como motor de un proceso de carácter revolucionario?

La pregunta implicaría una larga discusión en torno a la lucha de clases como motor de la historia. En forma simplista, y por ende inexacta, sin la clase obrera no hay revolución socialista, por lo tanto el carácter revolucionario de un evento histórico lo da su contenido de clase. La clase siempre es motor de la historia en el sentido que impone límites y tendencias a los eventos que se desarrollan, y esto aún en la derrota o en la aparente pasividad. El Cordobazo no fue expresión de ninguna doctrina sino que fue el resultado de un proceso social e histórico (factor objetivo) que generó una clase obrera en particular en "el eslabón más débil", y que este se unió con el trabajo gris y cotidiano de centenares de militantes y activistas (factor subjetivo) que durante dos décadas plantearon la necesidad del cambio social y el protagonismo de los trabajadores en la historia. La relación entre una clase obrera particular con ideas y organización, por embrionarias que fueran, generó el impacto que tuvo el Cordobazo.

-¿A qué atribuye que la figura de Agustín Tosco esté ninguneada en la historia académica y sindical?

Bueno, eso es más o menos así. Hay varios documentales y estudios importantes incluyendo el filme "Tosco, grito de piedra", de Adrián Jaime y Daniel Ribetti, y los libros "Agustín Tosco, conducta de un dirigente obrero" compilado por Jorge O. Lannot, Adriana Amatea y Eduardo Sguiglia y "Agustín Tosco. La clase revolucionaria", de Nicolás Iñigo Carreras. En el caso de los historiadores cordobeses, Mónica Gordillo y varios otros han estudiado a Tosco. Quizás la pregunta debería ser ¿por qué hay un desfasaje entre la importancia histórica de Tosco y la producción académica y sindical? Ahí sería más exacto, ya que la tendencia ha sido a convertir a Tosco en un "bronce" y por lo tanto quitarle su utilidad como ejemplo histórico y político para los trabajadores. La historia académica y sindical también encierra la lucha de clases. Para los "progres" que plantean que aquello fue una "utopía", Tosco es molesto porque planteaba que era posible. Para los intelectualoides, Tosco es un problema porque era un obrero culto, pensante e intelectual en su mejor sentido. Para sectores de izquierda dogmáticos y sectarios, Tosco es una crítica viviente porque con su práctica demostraba lo errado que estaban. Para los historiadores, es un problema porque no pueden (o quieren) explicar cómo un socialista y revolucionario podía contar con el apoyo y el respeto de decenas de miles de obreros peronistas y radicales. Por último, es un drama para los peronistas porque al no ser peronista fue el mejor ejemplo de que la clase obrera estaba rompiendo con una ideología de conciliación. Esto último es central. El peronismo critica a la izquierda por abandonar a la clase obrera en 1945-1946, y tiene en parte razón. Pero desde ese momento hasta el día de hoy la clase obrera ha sido dirigida por el peronismo, y como tal la han llevado de derrota en derrota. Algo que aun hoy tienen que explicar los compañeros peronistas (o sea los que tienen un compromiso con la clase obrera y no aquellos que son burócratas o meros oportunistas) es por qué continúan avalando a un movimiento que ha traicionado los intereses de los trabajadores desde 1949 (con la huelga de la FOTIA) en adelante.

-Tomando en cuenta los poderosos sindicatos burocratizados de hoy día ¿de qué tendrían que nutrirse las bases para revertir ese estado?

El Cordobazo no sólo cuestionó al peronismo, no sólo revivió a la izquierda, no sólo planteó la importancia de la revolución socialista como solución para los problemas argentinos, sino que también demostró la importancia de la organización independiente, clasista y de liberación, de la clase obrera. Un obrero de construcción, hace muchos años, me dijo que las patas de la dominación burguesa en la Argentina eran las fuerzas armadas, la iglesia y la cgt. En ese momento pensé que se equivocaba en cuanto a esta última. Hoy creo que tenía razón y que hay que forjar organizaciones obreras de obreros y para obreros.

La negación del Cordobazo

Los aniversarios y las evocaciones pueden generar equívocos de diverso signo. Los que fueron silenciosos cómplices de las dictaduras pueden convertirse en luchadores por los derechos humanos y los privatizadores entusiastas mutar en críticos de las políticas neoliberales de los 90. El 40mo. aniversario del Cordobazo pasó poco menos que desapercibido en la prensa del sistema y hasta los dueños de la historia evitaron apropiarse de un suceso que no les corresponde. Esta decisión editorial de esquivar el acontecimiento, seguramente privó a muchos desprevenidos de conocer los alcances de un movimiento de resistencia frontal y valiente a las políticas represivas militares, pero quizá haya servido para demostrar que el carácter del levantamiento obrero-estudiantil todavía incomoda al poder, es aún un ejemplo molesto y peligroso para quienes anteponen el acuerdo y la negociación a la decisión de luchar. Sin embargo, a ese gesto que va del decoro a la censura, le nació un lunar ya que el acto central y formal por los 40 años de aquella revuelta popular heterogénea y clasista, tuvo en Córdoba como protagonista y orador central al titular de la cgt Hugo Moyano. El mandamás del gremio de los camioneros aprovechó la tribuna de aquella gesta para llamar a apoyar al oficialismo en las elecciones del próximo domingo 28 porque, razonó, "hoy la lucha se da en las urnas. Votemos un proyecto nacional y popular, sigamos recuperando la dignidad de los trabajadores". El ingenioso político cordobés Luis Juez aprovechó el llamativo acto en la capital provincial que lo tuvo como intendente e ironizó que "Moyano hablando del Cordobazo es más o menos como (el ex presidente estadounidense, George) Bush hablando de intolerancia".

fuente: devenir

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